Keynote Speaker Announcement - Dr. Santiago Uceda, Universidad Nacional de Trujillo, Perú

September 24, 2013

Los Templos Moche en el complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna, valle de Moche, Perú.

 

Santiago Uceda Castillo

Departamento de Arqueología – Antropología
Universidad Nacional de Trujillo

Luego de 22 años de investigaciones en Huaca de la Luna, se ha podido definir que no se trata de un solo edificio, sino de dos, construidos en dos épocas distintas. El más antiguo, denominado el Templo Viejo, estuvo vigente desde inicios de nuestra era hasta mediados de los 600 d.C. Este edificio no fue construido en un solo proyecto arquitectónico, sino se han registrado cinco edificios superpuestos, donde desde el tercer edificio se incorpora en sus muros un discurso iconográfico ligado a dioses y ceremoniales del sacrificio humano. Su diseño, compuesto de una plataforma escalonada con dos niveles, una plaza delantera y dos plazas a un nivel más alto en el lado este, fue concebido para teatralizar los principales ceremoniales realizadas en este templo. Sobre la base de esta ideología religiosa se construyó el primer estado territorial de carácter teocrático en área andina central (circa 300 – 600 d.C.).

Conflictos sociales internos, principalmente entre la élite urbana emergente y la clase sacerdotal que ostentó el poder del estado, fueron las causas del colapso de este primer estado teocrático. El sitio, a diferencia de lo que se sostenía antes de nuestras investigaciones, siguió siendo ocupado y el viejo templo se clausuró y construyó uno nuevo. En el Nuevo Templo (600 – 850 d.C.) desaparecen los viejos dioses y la divinidad femenina toma su lugar, los sacrificios humanos ya no son usados como una forma de legitimar el poder político de la elite gobernante. Para este período la elite urbana adquiere mayor poder económico, las residencias se organizan de manera más especializada y la Huaca del Sol se convierte en un palacio; un estado secular se pone en marcha, pero no logra consolidarse en el valle. Los Moches como entidad política desaparecen para dar paso a nuevas, que culminarán con la consolidación del estado Chimú.